El coronavirus ya se va. Ha ido perdiendo morbilidad.

Pueden estar seguros que el coronavirus ya se va. La gran cantidad de test positivos de asintomáticos lo está demostrando.

Es cierto que ahora se hacen más test pero la incidencia y nivel de contagios es menor. Las noticias ya hablan de asintomáticos e incluso de contactos con positivos sin contagios.

Eso puede tener una explicación lógica de cómo es que trabajan los virus en su agresión al organismo humano.

El coronavirus ya se va por el propio mecanismo de multiplicación del mismo.

Como saben los que tienen información sobre qué son los virus, su forma de reproducción en los organismos es por la inyección de sus largas cadenas de ARN y ADN.(

(Esto es una teoría personal, no soy especialista ni médico, solo estudié higiene y epidemiología en las fuerzas armadas)

Al mezclarse una y otra vez con las células del ser humano los nuevos virus salidos de las infecciones llevan en sus mismas cadenas la información de los que infecta.

Al llevar esa información y tratar de infectar otros seres humanos, con el paso del tiempo, esos virus se hacen inofensivos porque son portadores de genes que despiertan defensas.

La memoria de respuesta autoinmune está en el ser humano acumulada durante millones de años de su evolución, desde que éramos simples invertebrados. Eso queda pero hay que despertarlo de vez en cuando.

El organismo humano es como una máquina preparada para múltiples situaciones pero que el avance tecnológico y social ha ido dejando “dormir”. Es en parte un peligro.

El decir que la pandemia del COVID-19 está llegando a su fin puede oler a disparate.

No somos negacionistas, nada más lejos de ello, todo lo contrario, pero vale la pena lanzar una hipótesis sobre la propagación y morbilidad de los virus.

Esta de que en su cadena de ARN al mezclarse con la del organismo que infecta al final es su propia supervivencia como virus creo que no está muy desacertada.

Podría decirse que el virus del Ébola se burla de ello y que siempre es altamente morboso, pero hay que tener en cuenta que debido a su alta morbilidad no da tiempo a salir e infectar a millones, gracias a Dios.

Este coronavirus tampoco había salido de su zona de confort en la selva asiática, pero la intrusión de los seres humanos y el gran desarrollo del turismo sirvió de vehículo para su propagación.

Al infectar a millones y combinarse con millones de millones de células humanas, al final adquirió un gen, o varios, capaces de despertar la respuesta autoinmune en los seres humanos.

Esa mutación genética le sirve al virus para proteger a su hospedero y seguir su existencia como tal. No digo vivo porque los virus no lo son. Sus largas cadenas de ADN y ARN llevan implícita la información de millones de años de la evolución en el universo, no solo en la Tierra.

Qué hacer ahora ante la pandemia de la COVID-19

Para acabar de detener los contagios y permitir rescatar la economía sin la cual los seres humanos no podemos vivir y desarrollarnos en la sociedad actual, hay que respetar las medidas de los gobiernos.

Decir que no hay tal pandemia es una total locura y negacionismo patológico. Esas personas deben ser ingresadas en centro psiquiátricos para su tratamiento mental. Además son un peligro para la sociedad.

El virus ya va perdiendo su potencia gracias a la respuesta autoinmune que despierta en los seres humano y que ya lleva en su propia cadena de ARN.

La vacuna contra el virus causante de la pandemia de la COVID-19 aún tarda, mientras hay que seguir con las medidas para evitar el colapso.

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